martes, 25 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
sábado, 30 de octubre de 2010
¿Para qué nos sirve un documental?
Foto: Norberto Torres Pompa
Hace poco menos de 48 horas que fue presentado en el marco de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana el documental A la sombra del arte, dedicado al promotor cultural Joaquín Osorio Carralero, una realización de la investigadora Yailén Campaña Cisneros y mía. Ese documental lo hicimos, como alguien diría: como se hacen las cosas cuando son del alma, con muchos deseos y con pocos recursos.
jueves, 21 de octubre de 2010
De vuelta al blog
Desde hace ya más de dos meses no escribía en el blog, algunos pensarán que es vagancia u ocupaciones múltiples que no me dejan tiempo libre para este espacio que muchos ven como un lugar al que se llega cuando uno no tiene otra cosas para ocupar su tiempo. El que nunca ha tenido un blog no podría imaginar jamás que a este sitio virtual no se vuelva cuando se está desocupado sino que es un oasis al que hay que volver por adicción. Pero después de tanto tiempo fuera no quiero dedicarles mi post a esos incrédulos. Prefiero contarles un poco, a los amigos, lo que me ha tenido tan alejada.domingo, 11 de julio de 2010
DIVAGACIONES ES UNA MAÑANA COMÚN
¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué para nosotros, los que estamos rodeados de mar, se nos hacen las cosas tan difíciles? Esta mañana me he levantado con tantos por qué en mi cabeza que ha esta corta hora de la mañana ya tengo dentro varios analgésicos para ver si de esta forma los endrogo y se marchan.
lunes, 5 de julio de 2010
RTV las siglas malditas
Ser realizador audiovisual en Cuba desde siempre ha sido una profesión que ha dado más disgustos que placeres, es tortuosa la tarea de conseguir que alguien te produzca la obra y más difícil aún conseguir el presupuesto necesario de a poquito entre varias instituciones.
sábado, 3 de julio de 2010
¿Qué afecta al audiovisual cubano?
Desde hace un tiempo, no muy lejano, se comenzó a escuchar en el mundo cinematográfico cubano un termino que vino a enaltecer la honrilla de la realización cinematográfica de Latinoamérica: “cine pobre”. Hacer cine pobre es realizar un filme con el mínimo de recursos y ¿cuál es el mínimo de recursos en el cine?martes, 8 de junio de 2010
Si censurar es malo…
POR. Yenny Pérez Ramírez
Hablar de censura a las alturas del siglo XXI es una retórica a la cual ni los más críticos resisten volver sobre ese suelo tan mojado. Es por eso que yo no quiero hablar aquí de la censura, mucho se ha hablado ya de la censura a la libre creación, de la que limitaba al hombre y a la mujer a expresarse y vivir libremente… de la censura se ha dicho y se ha vuelto a decir por eso hoy yo quisiera hablar de una que no se habla mucho pero que afecta a la sociedad de hoy: la autocensura.
lunes, 7 de junio de 2010
El artista, el arte y el compromiso social.
Desde que comencé a adentrarme en el mundo de la cultura, hace más de diez años, no son pocas las veces que me he preguntado cuál es mi compromiso con la sociedad que vivo. Creo, es más, espero que esta no sea la última vez que me inquiete este entresijo.
Desde el momento mismo que surge el arte y los artistas el resto de la sociedad los han puesto en el punto de mira, ya que para muchos escribir, pintar, actuar, en fin crear, es una tarea inferior e improductiva. A nosotros, los que de una forma u otra estamos vinculados al arte, seguimos siendo objeto de análisis.
lunes, 31 de mayo de 2010
¿Qué es un realizador que no realiza?
POR. Yenny Pérez Ramírez
¿Qué sentirá un piloto cuando no tiene un avión que pilotar? ¿Cuál será la sensación de un maestro sin tener alumnos a los cuales instruir? ¿Cómo se sentirá un chofer sin tener un carro que manejar? ¿Alguna vez alguien se ha preguntado esto?
Seguro que no, estos son análisis demasiado tontos para perder el tiempo cualquier humano, más si este es un artista o intelectual, gente que tiene muchas cosas serias de que preocuparse ¿no es así? En estos detalles me detengo yo, que no soy una artista o intelectual con otra cosa más seria de que ocuparme.
Crónica Principeña
POR. Yenny Pérez Ramírez
Es común cuando uno sale de su pueblo establecer comparaciones, la mayoría de la veces pierde nuestra ciudad ya que tan habituados a sus pro y a sus contra lo que más deseamos es cambiar sus aires, y los nuevos siempre los sentimos más frescos. Espero no apasionarme mucho con mi reciente visita a la Villa de Puerto Príncipe.
jueves, 20 de mayo de 2010
La postura del crítico
Un amigo siempre me dice que críticar por criticar es igual que estar enamorado por estar contento, esta frase me parece justa para iniciar mi comentario pués lo último que podría hacer un crítico es hacer crítica sin otro objetivo que el de criticar. Los cubanos de hoy estamos ávidos de crítica y es precisamente por esa necesidad intrínseca que legitimamos a cualquier crítica sin ver más allá de la epidermis.
martes, 18 de mayo de 2010
Nada alentadores los festejos por el día de la diversidad en Holguín.
FOTO: JUAN PABLO CARRERA
Es difícil para cualquier persona homosexual abrirse paso por los laberínticos caminos de una sociedad regida por la heterosexualidad. Pero si tortuoso es vivir en un mundo dirigido por los hetero mucho más desagradable aún es vivir en un mundo regido por los homosexuales de carroza, esos que solo son gay y nada más, los que ven su homosexualidad como una opción de vida y no como una opción sexual.
¿A donde han ido las Tres Lucia?
Cuando Alejandra bajó de la Televisión Serrana con su documental al hombro y la ilusión de estrenarlo en su espacio más querido, no fue poca su sorpresa al descubrir que hacía tiempo a las Tres Lucía no se les veía por allí. El logro de su sueño más preciado, con tan pocos años de creado ya se estaba desboronando en su ausencia.
lunes, 3 de mayo de 2010
FERNADO PEREZ VISITA HOLGUIN
POR: Yenny Pérez Ramírez
El cineasta que en los años 90 revolucionó el lenguaje audiovisual de la isla estará durante una semana en la ciudad de los parques. El cineasta se llegará hasta acá para compartir con los participantes de “La Cámara Azul” evento de la sección de audiovisuales de la Asosiacion Hermanos Saiz dentro de las Romerías de Mayo.
"20 años" el mayor suceso del Cine Pobre
POR: Yailén Campaña Cisneros
En la noche del lunes 19 de abril estallaron incontenibles los fuegos artificiales en un multicolor estampido que volvió todas las miradas al cielo mientras las campanas arremetían violentas contra el silencio apacible de la villa de Gibara. Esa es la señal que da inicio desde hace 8 años al Festival de Cine Pobre, que desde su pasada edición rinde homenaje en su nombre a Humberto Solás, célebre director cubano fundador de esta fiesta del cine en el poblado nororiental que tantos sueños despertó en él.
En la noche del lunes 19 de abril estallaron incontenibles los fuegos artificiales en un multicolor estampido que volvió todas las miradas al cielo mientras las campanas arremetían violentas contra el silencio apacible de la villa de Gibara. Esa es la señal que da inicio desde hace 8 años al Festival de Cine Pobre, que desde su pasada edición rinde homenaje en su nombre a Humberto Solás, célebre director cubano fundador de esta fiesta del cine en el poblado nororiental que tantos sueños despertó en él.
sábado, 1 de mayo de 2010
Dador premia a dos holguineros
Holguín siempre se ha reconocido como una cantera de intelectuales y artistas. A lo largo de su historia se han distinguido como grandes hijos de esta hermosa ciudad de abundantes parques a muchos poetas, músicos, pintores, en fin artistas e intelectuales de todas las ramas.
viernes, 2 de abril de 2010
DESTINOS MARCADOS, Otros caminos del cortometraje de ficción en la Cuba de hoy
Autoras: Yenny Pérez Ramírez y Yailén Campaña Cisneros
La historia de la cinematografía cubana presenta numerosos aspectos escasamente estudiados y uno de estos silencios rodea al cortometraje de ficción, entre otras razones porque nunca se le ha concedido la importancia que tiene para la búsqueda de nuevos lenguajes y estéticas cinematográficas. La carencia de estas investigaciones no se remite sólo al contexto de Cuba, sino que internacionalmente también son pocos los trabajos dedicados a profundizar sobre este formato audiovisual.
Desde una perspectiva cualicuantitativa nos planteamos con este estudio el siguiente problema científico: ¿Cómo solucionar los problemas estéticos y de dramaturgia del cortometraje de ficción cubano?
Como documentos teóricos válidos nos remitimos a los interesantes aportes de investigadores extranjeros como: Rafael del Villar, profesor de la Universidad de Chile, que ha destinado numerosos análisis al videoclip, cuyo texto más importante es “Trayectos en semiótica fílmico televisiva”. Otro de nuestros referentes es el texto que publicó el argentino Oscar Landi en 1993, “Devórame otra vez”, que contiene un capítulo dedicado al clip titulado “El video-clip, lenguaje de fin de siglo”. Uno de los autores más importantes dentro de las problemáticas del audiovisual es el francés Michael Chion, quien en su libro “La audiovisión” dedica parte de su estudio al lenguaje del videoclip en un apartado llamado “La radio con imágenes”. Más reciente es el texto del italiano Paolo Peverini “El video-clip: Un análisis del dispositivo enunciativo”, publicado en el 2002.
Durante el desarrollo de esta investigación nos enfrentamos a la limitante de no poder consultar íntegramente los libros antes referidos, pues fueron publicados por editoriales extranjeras y no contamos con ellos en el país, por lo que nuestra revisión se limita a fragmentos publicados en Internet. Mientras en Cuba, acerca del tema que nos ocupa únicamente encontramos el artículo del Doctor José Rojas Bez “El video clip bajo tres perspectivas” y “Los gigantes también nacieron pequeños”, del crítico de cine Joel del Río; aunque también nos sirvieron como fuentes de consulta las entrevistas ofrecidas a Octavio Fraga por el realizador Orlando Cruzata y Mario Masvidal.
En el números quince de la revista mensual “Enfoco” que publica Ediciones EICTV aparecen cuatro trabajos relacionados con el tema de esta investigación, el antes mencionado de Joel del Río; “La vida es corta”, de José Carlos Avellar; “Guión y cortometraje: buscar alternativas”, de Reyes Bercini Núñez y “Narración y descripción en el videoclip”, de Ana Maria Sedeño.
Esta investigación no pretende saldar todas las deudas existentes hasta el momento en los estudios sobre el cortometraje de ficción, sino que se propone como objetivo general demostrar que aplicándole la dramaturgia y estética del videoclip al corto de ficción este funcionará como una unidad independiente y no como parte de un todo; y como objetivos específicos:
- Proponer una conceptualización del cortometraje de ficción.
- Señalar cuáles son las problemáticas que afectan la calidad del cortometraje de ficción en Cuba.
- Señalar las características estéticas del videoclip.
- Demostrar que la estética y dramaturgia del videoclip pueden suplir algunas de las deficiencias del cortometraje de ficción cubano.
Como hipótesis a nuestra interrogante principal señalamos: la dramaturgia y estética del videoclip resuelven las deficiencias de la estructura dramática del corto de ficción.
Se utilizaron métodos científicos como el histórico lógico, para conocer los antecedentes y las tendencias actuales del videoclip y del corto de ficción en Cuba. Además del empleo del método de análisis de los contenidos que nos posibilitó identificar las deficiencias que presenta el cortometraje de ficción cubano, así como dilucidar sus posibles soluciones reajustando su estructura con elementos tomados del género videoclip.
Resulta vital para la filmografía actual revitalizar y asignarle al corto de ficción su justo valor, por cuanto está creciendo su producción sobre todo entre los realizadores más jóvenes, a partir de la asunción de nuevas tecnologías que se han ido imponiendo en el mercado del cine. La historiografía fílmica cubana demuestra cuanto se ha experimentado y renovado el lenguaje del cine a partir de la realización de estos audiovisuales, de espíritu inconforme y de discurso propenso al constante cambio y la modernización.
contacte a las autoras
yiyipr@excite.es
jueves, 7 de enero de 2010
Nicolás Guillén Landrián, un genio mal comprendido, mal venido… pero genio al fin
Nicolás Guillén Landrián es uno de los más interesantes, polémicos y transgresores documentalistas cubanos que afrontó la compleja realidad de su entorno desde un punto de vista nada convencional. Alejado de la temática y formalmente del resto de los documentalistas de su generación, observó las aristas menos épicas, pero quizás más humanas de la Revolución en sus primeras décadas. Su estilo era único dentro del panorama del cine latinoamericano, aunque no ha sido totalmente reconocido.
Fue alumno de pintura de Fidelio Ponce, Lam y Portocarrero. Después en 1962 entró al ICAIC como asistente de producción y entre sus primeros trabajos asistió a Manuel Octavio Gómez en la dirección de “Historia de una batalla”.
En 1963 dirigió su opera prima “En un barrio viejo” con música de Pello el Afrokán y fotografía de Livio Delgado. El documental es una gran joya en miniatura con la que ganó una mención del jurado en Polonia y el Premio a la Opera Prima en Toulouse, Francia. En él la cámara se adentra en la Habana Vieja para descubrir en su cotidianidad los rostros de quienes la habitan: una muchacha en un balcón, milicianos marchando, un vendedor de pajaritos, gente en un bar, otros esperando en la cola, rumbeando o jugando al dominó… El realizador comienza a forjar su sello haciendo lo que hasta entonces hubiera parecido un sacrilegio: pone a posar a las personas ante la cámara, las conmina a mirar al lente. La cámara huye de hacerse invisible.
“Yo trataba de hacer un cine que no fuese igual a lo demás, que no coincidiera con lo demás, que fuera un cine muy personal (…) La imagen era más importante que la palabra en sí. Me interesaba elaborar la imagen a través de un lenguaje nuevo, un lenguaje atrevido, interesante para el espectador.”
En el oriente de la Isla, encontró la materia para tres obras que perfectamente podrían componer una trilogía sobre el subdesarrollo: “Ociel del Toa” (1965) que le mereciera el Premio Espiga de Oro al mejor documental en la 11na edición del Festival de Valladolid al año siguiente, “Reportaje” y “Retornar a Baracoa” (ambos de 1966). En este último inserta por primera vez la foto fija, la fotoanimación y los intertítulos: recursos que en lo adelante usaría profusamente. En el intermedio de la trilogía hizo “Los del baile” (1965).
Ante el pedido en 1968 de hacer un filme que ilustrara el cultivo del café durante el llamado Plan Cordón de La Habana, antepone una imaginación sin límites. Así nace “Coffea Arábiga”, su obra más conocida, la revolución en el lenguaje documental, un filme que se anticipa a lo posmoderno. Tras el aparente caos, el dominio de lo formal florece y determina. Aquí el cineasta utiliza cuanto recurso exista: foto fija, propaganda, documentales de archivo, un locutor radial y hasta a los Beatles. El frenesí es lo primero que salta a la vista en la textura de “Coffea Arábiga”, edificado esencialmente a partir del montaje, verdadero pastiche de propaganda política, literatura científica, fotoanimaciones, empalmes sonoros desquiciados e imaginativos, donde el intertitulado juega un papel irónico y desgarrado a la vez. “Me considero muy feliz de haberlo realizado y creo que logré una pauta en cuanto al lenguaje que era lo que más me interesaba a mí, que fuera un lenguaje distinto al de todo los otros filmes realizados por la industria”.
En la misma órbita estética, Guillén Landrián prosiguió con su discurso de confrontación en “Desde La Habana, 1969, recordar” (1969), donde trabaja con Juan Carlos Tabío. Esta es su obra más decididamente experimental. “Yo traté en Desde La Habana… de hacer un cine muy subjetivo, muy personal (…)”.
Sus últimos documentales en el ICAIC los realizó bajo una pérdida de lucidez creativa: “Un reportaje en el puerto pesquero”, “Nosotros en el Cuyaguateje” y “Para construir una casa” (todos de 1973), en los que sigue presente su habilidad por contar pero no con la fuerza de la que había impregnado a sus anteriores obras.
Contra todo lo imaginable, y a tres décadas de interrumpirse su obra cinematográfica, Guillén Landrián vuelve a dirigir en el 2001 “Inside Downtown”, que es como la vuelta a los orígenes: “En un barrio viejo” vuelto a filmar. Su obsesión es la misma: biografiar la vida del barrio, de la comunidad a la que pertenece ahora el cineasta. “Quería comunicar que yo estaba en Miami, que estaba vivo y haciendo cine –confesó- (…) es como una necesidad mía de demostrarme que podía realizar cine todavía, aunque esto es un video-tape, hecho todo con digital, que es primera vez que trabajo en eso. Lo hice alrededor de mi modus vivendi, con la gente que conocía”.
Desde su primer documental “En un barrio viejo” están a prueba la mayoría de las marcas de carácter de su cine. Sus breves pero agudos sistemas de sentido se convierten en la mejor manera de exponer sus puntos de vista sobre una realidad que es tratada con humildad, mas no con ingenuidad. Y al muy intencionado trabajo de montaje suma la cómplice edición de sonido, que con el tiempo fue convirtiéndose en recurso esencial. La superposición de capas de sentido, así como el nerviosismo de su puesta en escena, se desenvuelve a través de planos cortos, fijos, escasos paneos, combinaciones de planos medios y planos detalles; cortes secos, limpios (esa respiración entrecortada del relato que nos mantiene en vilo hasta el final). Hasta su obra más hermética era disfrutable en sus salidas irónicas, su humor corrosivo, puntos de giro imaginativos, nada previsibles o mecánicos. Pero no todo es cuestión de lenguaje, estilo. Hay sobre todo actitud.
“No tengo conflictos estéticos con ninguno de mis filmes. Todos los conflictos estéticos son resultado de los conflictos conceptuales. Yo quería ser un intérprete de mi realidad. Siempre estuve en el vórtice de la enajenación. El resultado cabal es cada filme terminado”.
Nicolás Guillén Landrián murió a los 65 años el 21 de julio de 2003. Al final de su vida había dicho: “No soy feliz, pero aspiro a serlo. No sé si sabré” y su voluntad fue que lo sepultaran en Cuba.
miércoles, 6 de enero de 2010
Delfín Prats entre el esplendor y el caos
Delfín Prats es un poeta cubano, aunque él se niegue a que así lo llamen la literatura de esta isla no pudiera escribirse si faltara su nombre y quien se arriesgue a prescindir de él estará mancillando páginas luminosas que la poesía no olvidará tan fácilmente. Nació en Holguín, en 1945.
Su verso nace espontáneo como él mismo reconoce: “cuando han venido los poemas, los he escrito.” Su oficio no es el de un aprendiz, el “oficio de poeta se construye frente a los tremendos obstáculos de la composición, es como una partida de ajedrez que se juega frente al lenguaje, donde uno se ve obligado a sacrificar no pocas piezas, que pueden ser versos, estrofas, poemas, que no llegan a abrirse paso hacia las casillas del triunfo” asegura quien ha tenido que silenciar al silencio, apuñalar la estocada poderosa venida por la espalda.
La suya no es obra que se adhiera a una corriente específica sino que pertenece, como él mismo dice “a un concierto espléndido de voces”. Lo vivencial y nítidamente lacerante le muestra descarnado en cada verso pues le "sería totalmente imposible escribir un poema sin tener el calor de la solidaridad humana, sin el apoyo que siempre me han brindado mis amigos en Holguín y en otros lugares de la isla, sin la certidumbre de mi ciudad vista desde la Loma de la Cruz… Además, no imagino la escritura de un poema sin haber experimentado en carne propia la grandeza del paisaje, sin el mar, sin las montañas, sin los ríos, sin haber visto a Cuba desde un avión, sin una puesta de sol en el oriente de la Isla.”
En 1968 trece poemas nacidos al fragor de las noches habaneras le merecen el Premio David y la publicación de Lenguaje de Mudos, que devino detonante de un amargo silencio a medias roto por su próximo libro: Para festejar el ascenso de Ícaro, con el que ganó el premio de la Crítica otorgado por las editoriales y el Ministerio de Cultura a las diez obras más representativas del año 1988.
Para quien tiene “una fe inquebrantable en la literatura como camino de perfección” no sorprende que permanezcan en ocasiones por años aparentemente dormidos los versos que luego llegarán a feliz nacimiento. Con sencillez y humildad pasmosa Delfín Prats confiesa: "nunca hice un aprendizaje de la forma a través de manuales de retórica, fue algo que adquirí intuitivamente, la belleza del lenguaje y la limpieza de la expresión son cosas que me interesan mucho”.
La poesía de Delfín Prats sostiene el aliento testimonial y el tono conversacional de los escritores de su tiempo, aunque no pueda clasificársele dentro del conversacionalismo más puro, sino que bebe por momentos en las aguas de esa corriente literaria para luego hacer una poesía de la existencia una poesía que planteara la realidad del hombre viviendo íntimamente su vida en el seno de la sociedad a partir de la perspectiva del Yo, como él mismo asegura.
Para quien ha publicado cinco libros de poesía: Lenguaje de Mudos (1968), Para festejar el ascenso de Ícaro (1987), Abrirse las constelaciones (1994), Lírica amatoria (2001) y El esplendor y el caos (2002) es muy duro pernoctar en el silencio de la página en blanco y con la sonrisa torcida reconoce que "a veces quisiera estar escribiendo porque sería una válvula de escape; pero tengo mucho miedo. Como considero logrados algunos de mis poemas, de pronto empezar a escribir, y que eso que escriba no sirva. No quisiera escribir dentro de una retórica, tampoco volver a repetir mis mismos logros. Mas vamos a confiar que en el futuro sí se produzca algo."
Y se produjo el milagro de la poesía el pasado año con la publicación, bajo el sello editorial La Luz de la AHS, del volumen de narrativa testimonial Strip-tease y eclipse de las almas. Hoy esperamos más de la literatura cubana, además de reconocer como Maestro de Juventudes a quien es maestro del verbo, esperamos se le conceda el merecido Premio Nacional de Literatura.
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